EL EQUIPO DE NEGRO GANA 3-0 Y ENCABEZA LA PRIMERA CLASIFICACIÓN. MARTÍN VARELA ABRIÓ EL MARCADOR Y FUE NOMBRADO MVP, MIENTRAS QUE VILAVEDRA EVITÓ QUE LA GOLEADA PUDIERA SER MAYOR
Mucho se habló en las horas previas sobre la presencia o no de Juanma Reñones en la convocatoria del Kiwi. No era un asunto menor, pues en él están puestas muchas de las esperanzas de este equipo. Pero el runrún iba más allá de su propio club. Barrilete era consciente que su ausencia podría cambiar el sino del encuentro. Y así fue.
Sin Juanma, la balanza en los graderíos se decantaba hacia los de negro, pero faltaba lo más importante, que el balón echase a rodar. Carlos Alberto dio la señal y el VII Mundialiño quedaba inaugurado. En líneas generales fue un partido gris. Se notó la falta de rodaje después de más de 2 años de parón de la competición.
Barrilete y Kiwi empezaban midiéndose. Con un equipo de blanco que necesitaba de un líder como el comer, el único que intentaba asumir esa responsabilidad era Carlos Vilavedra con sus paradas. Fue, sin duda alguna, uno de los jugadores del partido. Mantuvo la portería a cero hasta los minutos finales de la primera parte cuando, otro de los jugadores destacados del partido, Martín Varela, apareció para empalar un derechazo seco que se colaba pegado al palo izquierdo de la meta de Kiwi. Era el 1-0 y final de la primera mitad.
El descanso sirvió para reorganizar conceptos. Por jerarquía le correspondía a Toni colocar a los suyos y así fue. Su aportación fue notoria, principalmente desde fuera del campo. El Kiwi comenzó con otros aires. De un equipo que no necesitaba a su estrella para plantar cara. Pero era insuficiente. Los Amado, Veloso, Uxío y compañía sumaban muchos años a las espaldas para no conservar la ventaja en el marcador. Pasaron apuros los primeros minutos del segundo periodo, sí, pero al final fueron solventes. En dos contragolpes Veloso y Uxío sentenciaron. Martín Varela había sido decisivo en las áreas, con el 1-0 y, en el segundo acto, salvando dos goles como portero.
